Este año mi mente ha sido arrastrada por un remolino de pensamientos y cuestionamientos que me hacen sentir en un estado inestable y por lo mismo vulnerable. Preguntas cómo ¿Qué es lo importante? ¿Quién soy yo sin les demás? ¿Es el cuerpo el tema central de mi obra y de mi vida o qué es, de qué se trata todo esto? ¿Cuál el la conexión real con mi cuerpo, cuando mi personaje virtual en redes sociales en estos momentos pareciera ser prioritario? No tengo respuestas. Me hacen falta respuestas.

Por el momento solo hay cuestionamientos duros y profundos que me dejan naufragando en un sinsentido, en una especie de crisis que es al mismo tiempo un limbo. No veo hacía donde ir.

Se me han revelado dos que tres lecciones importantes en esta vida que aún sigo intentando asimilar para aprender de ellas; principalmente desde lo relacionado con la sexualidad: todo lo que no se habla tiende a convertirse en un infierno personal.

Así que, abriré silenciosamente esta caja de pandora. Si acaso existe algune curiose que llegue hasta estas palabras, aviso que escribiré continuamente en esta plataforma, que es mi sitio web personal, las ideas que tengo en la cabeza, reflexiones sobre los libros que he leído este año, mis reflexiones sobre el feminismo, sobre la importancia de las imágenes, sobre la manera en que produzco arte y evitaré, a menos que sea relevante, hablar sobre mi vida personal.

Mi objetivo al hacer esto es -desde mi incapacidad de ser una persona social, abrir una especie de diálogo cobarde con el otre inexistente hasta ahora, así que, si lees esto, no específicamente esta entrada, sino en general mi proyecto de intentar reconectar con algo que he disfrutado hacer mucho toda mi vida: escribir pendejadas en un blog, no sé, responde algo en un comentario a la entrada, aceptaré opiniones, críticas, sugerencias de textos y recomendaciones musicales.

A ver.

Saludos amistosos,

María